TEMA DE REFLEXIÓN

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Reflexión sobre la Navidad.

María Gloria Fernández, Orientadora Familiar. CAF-CEPAFI

La Navidad es una oportunidad para reflexionar personalmente y junto a nuestras familias, sobre “El amor eterno de Dios”, que es el más grande amor demostrado hacia la humanidad, como nos evoca Juan 3,16:

 

“¡Así amó Dios a mundo! Le dio al  Hijo Único, Jesucristo, para que todo aquel que en él crea no se pierda, sino que tenga vida eterna”

Según la palabra del evangelio, el amor es la esencia de la Navidad… es  “tiempo de gozo y alegría”… es el más grande regalo que nos estimula a reunirnos especialmente en familia, a compartir nuestro amor.


Detente por un minuto… Es posible que pienses que no tienes tiempo, pero debieras hacerlo hoy… Te invito a reflexionar lo siguiente:

  • ¿Encuentras que tus días están llenos de cosas por hacer?

  • ¿Te has detenido a pensar, si todo ese correr es necesario?

  • ¿Estás cansado  después de un largo año, de los numerosos problemas y dificultades que aparecen en tu camino y el de tu familia?

  • ¿No estarás dejando afuera las cosas verdaderamente importantes de tu vida?

  • ¿Qué estás haciendo por ti y por tu familia, para que tengan una Navidad llena de amor y puedan celebrar el nacimiento del Hijo de Dios con alegría y gozo?

  • ¿Sientes a veces que estas muy lejos de lograr aquello?

 

Si has reflexionado, coincidirás que: “mientras menos desesperados estemos en crear la Navidad “perfecta”, más tiempo encontraremos para gozarla junto a nuestros seres queridos”, y “cuanto menos estresados y presionados estemos, más felicidad y alegría  llenaran los momentos que tú y tu familia tendrán juntos”.

Finalmente, si tú aún no has experimentado el hermoso amor de Jesús, que es el corazón y el alma de la Navidad, puedes hacerlo ahora… todo lo que necesitas es invitarle a entrar en tu corazón y vida.

 

Oremos juntos:

Jesús, te agradezco por el amor que me has mostrado al venir a la Tierra, al vivir y morir por mí.

Quiero celebrar esta Navidad contigo.

Deseo conocerte, recibir tu amor y tu regalo de la vida eterna.

Por favor toca mi vida con el amor que tú tienes para ofrecer,  

Ayúdame a compartir ese amor con mi familia y con otros también.

 

Hay algo mejor que celebrar un día perfecto de Navidad: Es evaluar nuestro comportamiento, planificar los cambios y vivir cada día junto a la  familia, de acuerdo con lo que se celebra en Navidad, transmitiendo permanentemente el amor infinito del Dios Padre, que nos envía a su Hijo Jesucristo  para salvarnos.