|
Historia
La Vicaría para la Familia tiene su origen en la Pastoral Familiar organizada en la Arquidiócesis de Santiago por el matrimonio formado por Ignacio Rodríguez y María Elisa Edwards. En julio de 1992 se hizo el encargo al Padre Jaime Fernández Montero Ipsch. de ser responsable de dicha pastoral; siendo, en 1993, designado su asesor y, en marzo de 1994, oficialmente, Director del Departamento de Pastoral Familiar.
La creación de la Vicaría para la Familia, como tal, es fruto del IX Sínodo de la Iglesia de Santiago en el que los fieles y pastores manifestaron la importancia de desarrollar un trabajo pastoral en esta área. El Cardenal Arzobispo de Santiago, monseñor Carlos Oviedo Cavada, tomó la decisión de crear esta nueva Vicaría para el servicio de la evangelización de las familias el 8 de noviembre de 1997, siendo nombrado Vicario Episcopal para la Familia el Padre Jaime Fernández Ipsch. Desde el año 2003 fue apoyado en su misión por el Pro-vicario, padre Marek Burzawa msf., quien en marzo del año 2006 asumió, por nombramiento del Cardenal Arzobispo de Santiago monseñor Francisco Javier Errázuriz, como nuevo Vicario Episcopal para la Familia por tres años.
A partir de marzo de 1998, la Vicaría para la Familia contó con una sede propia en Moneda 1862. En Enero del 2006, las oficinas se trasladan a Catedral Nº 1063, 3er Piso, Santiago, donde se ubican en la actualidad.
Teléfonos: 7900630 - 7900632
Objetivos de la Vicaría para la Familia:
Objetivo General:
- La Vicaría para la Familia está al servicio de la Arquidiócesis de Santiago, orientando, apoyando y coordinando el desarrollo de la Pastoral Familia, la que tiene como objetivo evangelizar de modo sistemático y gradual a las familias, como familias, apoyando a sus padres y proyectando el Evangelio de la familia en el ambiente que las rodea.
Objetivos Específicos:
|
|
|
Formar agentes pastorales especializados: No hay actividad sin sujeto, la actividad de la pastoral familiar no es una excepción. Es realizada por agentes pastorales de base especializados en las necesidades y problemas propios de la familia, por esa razón, la Vicaría vela por la formación, actualización y animación de estos agentes pastorales.
|
|
|
|
Elaboración de proyectos pastorales: Para realizar una evangelización sistemática y coherente, se necesita diseñar proyectos pastorales. A la pastoral familiar le corresponde también asumir esa tarea en los diversos niveles de la vida eclesial. A nivel de conducción central, elabora orientaciones pastorales y, a nivel de bases, diseña proyectos adecuados a las realidades de las unidades pastorales.
|
|
|
|
Preparación de material de apoyo: No es posible llevar adelante una buena pastoral sin contar con un material de apoyo adecuado que ayude a los agentes de base a responder a los desafíos que presenta la familia de hoy. La pastoral familiar cuida de nutrir a las bases de ese material escrito, audiovisual, metodológico, etc.
|
|
|
|
Animación y coordinación de la actividad pastoral: Es propio de la pastoral familiar, a nivel diocesano, zonal, decanal, parroquial, escolar, etc.- impulsar y coordinar las diversas actividades de evangelización de la familia. La Vicaría mantiene centros de animación y coordinación los que son de fácil acceso para las comunidades de base.
|
|
|
|
Acción en el ambiente que rodea a la familia: No basta con apoyar a los padres de familia para que ellos realicen una evangelización adecuada en ella; es necesario, además, apoyarlos a través de una influencia en el entorno que está permanentemente gravitando en ella, por ejemplo, medios de comunicación, políticas familiares, legislaciones que la afectan especialmente habitacionales, laborales, sanitarias, educativas, recreativas, etc.
|
|
|